martes, 28 de octubre de 2014

Carlos Sinuhe, a tres años de su asesinato.



Carlos Sinuhe Cuevas Mejía fue asesinado el 26 de octubre de 2011 cerca de su casa, en Topilejo, Distrito Federal. Carlos fue un compañero de lucha, en 1999 participó en la huelga de la UNAM en defensa del carácter público y gratuito de la educación. Durante su activismo político, en la Facultad de Filosofía y Letras, reivindicó un pliego petitorio estudiantil, que buscaba mejores condiciones para la comunidad, como un comedor y copias subsidiadas, así como la remodelación de un espacio (abandonado) para la Facultad. Desde ese año hasta su asesinato fue difamado, mediante la aparición de volantes y carteles que lo señalaban como infiltrado del gobierno y amenazaban su vida. Las amenazas provenían de un "colectivo" llamado "Emiliano Zapata", en Filosofía y Letras nadie los conoce, ni se han hecho presentes. También lo siguieron y vigilaron dos sujetos ajenos a la Universidad, lo que se puede probar con testigos, compañeros suyos, así como por una bitácora que elaboró Carlos. En el acoso al compañero también participó auxilio UNAM, de diferentes formas, asechó la participación del compañero durante diferentes eventos políticos y culturales.

Para el esclarecimiento del asesinato de Carlos se cuenta con una bitácora, con testimonios de compañeros, fotografías de los sujetos que lo seguían, volantes y carteles donde lo amenazan y difaman, así como correos electrónicos. Vigilancia UNAM tiene una bitácora que da cuenta del hostigamiento del que Carlos fue objeto, es decir, ellos escribían cada vez que cumplían con el mandato de acosar al compañero, sin embargo la Universidad ha dicho que tal bitácora no existe y al mismo tiempo dicen que ya fue entregada a la PGJDF. Finalmente se busca que la procuraduría abra la linea de investigación de asesinato por motivos políticos y que se deje de encaminar el proceso jurídico por la linea del narcomenudeo, ya que Carlos no se dedicaba a esa actividad, el decirlo forma parte de la campaña de desprestigio (que preparó el clima para su asesinato) de la que fue objeto por meses antes de ser asesinado; la PGJDF es cómplice de quien los amenazó, hostigó, difamó y asesino ya que a pesar de las pruebas aportadas por la familia la procuraduría se ha negado a investigar, logrando criminalizar el caso.

Por este motivo se invita la comunidad universitaria y a organizaciones sociales a informarse sobre el caso del compañero Carlos, para que se comprenda la demanda del esclarecimiento de su asesinato. Porque ningún asesinato de activistas puede y debe quedar impune.




Justicia para Carlos Sinuhe!